Hace tiempo que notaba como los ojos verdes de la última fila no la miraban igual que los demás.
Ella decidió dejar de morder manzanas y olvidó los paseos cogidos de la mano que no llevaban a ninguna parte.
Hacía tanto tiempo que no liberaba oxitocina, que tenía casi olvidado lo que significaba derretirse con cada sonrisa.
Sabía que los chicos malos y las historias que empiezan a las puertas de los exámenes siempre traen más de un comedero de cabeza. Pero se dio cuenta que esta historia llevaba tiempo empezada y que hay chicos malos que matarían por darte un beso de buenas noches en tu cama. Desde entonces, nunca tuvo más claro que los polos opuestos atraen y que las apariencias engañan.
El frío que llegaba en febrero le abrazó y le dijo al oído que notaba como el qué dirán cada vez le importaba menos.
Definitivamente los días pasaban rápido y él no sobraba en ninguna de sus noches.
En el lugar equivocado. Bicicletas. Amantes del verano. Backstage. Saltos al vacío. Unicornios. Palomitas de maíz. Nueva York. Algodón de azúcar. Paraguas. Botellas de agua. Macarons. Del siglo pasado. Princesas. Rock and roll. Suavidad. Habitaciones de hotel. Tiffany. Cintura de abeja. Adrenalina. El agua que salipca, la sensación del Sol que quema. Para enamorados de la vida y soñadores en general.
sábado, 11 de febrero de 2012
lunes, 2 de enero de 2012
En el lugar y en el momento EQUIVOCADO.
Amante de la moda y con ganas de volar. Sueña con un anillo de Tiffany en sus dedos , con un paseo en bicicleta y un vestido largo. A menudo piensa que los veranos salvan su vida y que sería más feliz en otro sitio.
Hasta hace poco enamorada de una sudadera roja y de un lunar en el hombro derecho; actualmente una manzana le ha golpeado la cabeza y no sabe muy bien qué pensar. Pero eso no es un problema; va siempre sin tiempo y con algo en la cabeza, es lo que tiene un bachiller científico-sanitario. Se ríe aunque a veces no tenga motivos para hacerlo.
Hasta hace poco enamorada de una sudadera roja y de un lunar en el hombro derecho; actualmente una manzana le ha golpeado la cabeza y no sabe muy bien qué pensar. Pero eso no es un problema; va siempre sin tiempo y con algo en la cabeza, es lo que tiene un bachiller científico-sanitario. Se ríe aunque a veces no tenga motivos para hacerlo.
Una nostálgica de los sesenta, setenta y ochenta que nunca vivió por el simple hecho de haber nacido en el 95 ; siente que no es suficiente una canción para recordar aquellos años y, posiblemente, escriba para poner color a los días de niebla.
A ella le gusta su nariz y su piel morena; y ella soy YO.
A ella le gusta su nariz y su piel morena; y ella soy YO.
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